Los futboleros memoriosos la recordarán: Martín Palermo le propinó a Guillermo Barros Schelotto una de las patadas más brutales de la historia del clásico entre Estudiantes y Gimnasia. Fue por la revancha de la Copa Centenario 1993 que se adjudicó el Lobo, en una serie que terminó 1-0 por el tanto del Mellizo en el partido de ida disputado en el Bosque.

“Fui a la pelota”, dijo entre risas el Loco, cuando le reprodujeron en vivo en ESPN la jugada. Luego de que en la mesa le cuestionaran socarronamente su accionar en cancha y justificaran la roja que le sacó Juan Bava sobre el final del encuentro, a Palermo le mostraron un video actual de Guillermo contando su versión de los hechos: “Esta jugada marcaba un poco la relación que teníamos antes, que venía mal desde el colegio, de los torneos internos de fútbol.

Nos llevábamos mal la división mía con la de él. Después en inferiores y cuando llegamos a primera.

Era tormentosa. Coincidía en que éramos muy competitivos y que las categorías 73 eran muy buenas”.

PUBLICIDAD Para contextualizar el nivel de rivalidad y agresividad que existía por ese entonces, hay que recordar que el partido de ida disputado en el estadio Juan Carmelo Zerillo se dio por suspendido cuando promediaba el segundo tiempo luego de que desde la tribuna de Estudiantes le arrojaran una piedra al árbitro Juan Carlos Biscay. En el Pincha se habían quejado de un presunto fuera de juego de Barros Schelotto en el 1-0 y luego estallaron por la expulsión contra Juan Carlos Ramírez.