Jeffrey Sachs y debilidad de las economías latinoamericanas: "No existe autonomía regional (...) Todo termina dependiendo de Nueva York o Washington" El director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia participó este lunes de un evento junto al exministro de Hacienda, Felipe Larraín, en Rio de Janeiro. Noticias destacadas “El problema fundamental es que la visión de Bolívar nunca se concretó”.
Con esa frase, el economista Jeffrey Sachs sintetizó este lunes en Río de Janeiro su diagnóstico sobre las debilidades estructurales de América Latina, durante la segunda Conferencia de la Red de Centros de Pensamiento de las Américas (Cepas), organizada por el Centro Brasileño de Relaciones Internacionales (Cebri). En el encuentro —del que participó el director de Clapes UC y exministro de Hacienda chileno, Felipe Larraín—, el director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia sostuvo que la región carece de autonomía financiera y estratégica, lo que la mantiene subordinada a decisiones tomadas en Washington y Nueva York.
Sachs planteó que muchas de las crisis recurrentes de América Latina tienen origen en la ausencia de una verdadera integración regional. Según explicó, la región no cuenta con estabilidad monetaria propia, ni con un sistema financiero común capaz de amortiguar shocks externos, lo que la vuelve extremadamente vulnerable frente a cambios en los mercados internacionales.
A su juicio, esa dependencia estructural explica por qué América Latina avanza más lentamente que otras regiones del mundo en materias de desarrollo y crecimiento. Como ejemplo, mencionó la reciente crisis cambiaria argentina de 2025.
Sachs relató que, luego de una fuerte caída del peso, el entonces Presidente Donald Trump anunció una línea de swap por US$ 20 mil millones para respaldar a Argentina, lo que estabilizó inmediatamente la moneda. Para el economista, el episodio demuestra que muchas crisis financieras latinoamericanas son “autocumplidas” y responden más a expectativas y vulnerabilidad externa que a desequilibrios internos inevitables.