Superintendencia de Insolvencia se querella por cohecho contra liquidador que estuvo a cargo de la venta de Minera Tres Valles La adquisición de la empresa por parte del turco-austríaco Cevdet Caner ha desatado una enredada trama judicial, con los acreedores presionando para anular la transacción. La defensa sostiene que la Superir ha actuado de manera "imparcial" y que todos los pagos al liquidador se hicieron en línea con la normativa.
Noticias destacadas La trenza judicial desatada por la compraventa de la Minera Tres Valles se vio engrosada por una nueva acción penal, esta vez, por parte de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir), que se querelló contra Tomás Andrews, el liquidador que dirigía el proceso cuando la quebrada faena se vendió al empresario turco-austríaco Cevdet Caner. La Superir inició acciones legales contra Andrews, pero también “en contra de todos quienes resulten responsables” por los delitos de otorgar ventajas indebidas, negociación incompatible, cohecho de funcionario público y cohecho por infracción de deberes.
En breve: el caso nace a partir de la adjudicación de la empresa a Compañía Minera Tres Valles (CMTV), ligada a Caner, que pagó $ 12.093 millones por la firma. Posteriormente, acreedores liderados por el fondo británico Kimura acusaron que existía otra oferta -de una firma de capitales rusos, Thompson & French- que había ofertado US$ 75 millones por la faena ubicada en la Región de Coquimbo.
La versión de estos acreedores, que fue recogida por la Superir, agrega que Andrews solicitó un aumento de sus honorarios por $ 544 millones, pago que se concretó recién firmada la compraventa. “Este aumento fue aprobado únicamente con el voto de CMTV SpA (la misma empresa adjudicataria).
Otros acreedores (Kimura, Codelco) denunciaron posteriormente que dicha materia no fue realmente debatida ni votada, alegando la nulidad del acta por falsedad ideológica”, acusa la querella de la Superintendencia. El caso ha crecido como una bola de nieve.