Cristian Mungiu, ganador de la Palma de Oro con ‘Fjord’: “Pongamos nervioso al público” El cineasta rumano triunfa por segunda vez en el festival de Cannes con el drama de una familia muy religiosa por recuperar a sus hijos. “La empatía no vale de mucho si se hace entre iguales”, apunta Con la Palma de Oro por Fjord, Cristian Mungiu (Iasi, 58 años) se convierte en el noveno cineasta que gana por segunda vez el festival de Cannes.

Si con la primera provocó un terremoto porque Cuatro meses, tres semanas, dos días (2007) mostraba la abyección del régimen comunista a través del sufrimiento de dos estudiantes con sendos embarazos no deseados —de paso, su segunda película abrió las esclusas del nuevo cine rumano—, con Fjord saca los colores a las opulentas democracias de la sociedad del bienestar a través de la lucha de un matrimonio rumano-noruego muy religioso al que los servicios sociales noruegos les quitan sus cinco hijos: ¿por maltrato o por racismo? Sentado hace unos días con EL PAÍS, Mungiu, que conoce bien el cine español y que considera que la rumana y la española son cinematografías hermanas, explicaba que la historia se basa ligeramente en un caso real.

“Me interesó ese choque entre sociedades. Y tuve suerte porque para el matrimonio ya se había ofrecido Sebastian Stan [el estadounidense es rumano de nacimiento].

Llegó Renate Reinsve, y ya se conocían”, explicaba tres días antes de la Palma de Oro. En Cannes Fjord (Fiordo) ha provocado debates enconados por la rapidez con la que los servicios de protección a la infancia noruegos se llevan a los niños por meras sospechas de maltrato, cuya investigación apenas ha empezado.

“Así fue, y así es. El problema es que llevan 100 años trabajando en ello y han aprendido a ser rápidos para proteger a los amenazados.