El partido entre España y Uruguay en el Mundial 2026 terminó con algo más que un marcador. Nico Williams, extremo del Athletic Club de Bilbao y pieza clave de la Furia Roja, tuvo que abandonar el campo tras recibir una patada del mediocampista uruguayo Nicolás de la Cruz. Su reacción llegó horas después en Instagram, donde cuestionó las intenciones del jugador, aludió a la "mala leche" de la acción y prometió volver al torneo.
Las pruebas médicas confirmaron una lesión muscular de grado moderado en el aductor derecho. El diagnóstico deja en el aire su participación en los próximos compromisos de España, aunque los médicos no descartaron que pueda recuperarse a tiempo si la selección avanza en el torneo que se disputa en Norteamérica.
Williams, de 23 años, venía siendo una de las piezas más desequilibrantes del equipo español en esta Copa del Mundo. Su velocidad y desborde por la banda izquierda habían generado problemas constantes para las defensas rivales.
La polémica llega en un momento ya complicado para Uruguay, que quedó eliminado en la fase de grupos. Marcelo Bielsa, el técnico argentino al mando de la selección charrúa, mostró su malestar en la conferencia de prensa posterior a la caída, sin esconder la frustración. España, mientras tanto, clasificó a la siguiente ronda como uno de los grandes favoritos.
Los próximos días definirán si Williams puede estar disponible antes de que termine el torneo. Si España avanza a los octavos de final y más allá, el plazo podría ser suficiente para que el extremo bilbaíno reaparezca.