Las últimas semanas, Bolivia ha sido escenario de protestas y bloqueos, los que han afectado principalmente a la ciudad de La Paz. En gran medida, el descontento tiene su origen en los recortes de gastos y la reducción de los subsidios a los combustibles hecha por el gobierno de Rodrigo Paz.

Esto, como medidas necesarias para estabilizar las finanzas públicas. Incluso, el pasado 20 de mayo, el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, afirmó que en su paÃs se está gestando un golpe de Estado y aseguró que las protestas contra el Gobierno tienen âun rostro inexcusable que es el del expresidente Evo Moralesâ, a quien acusó de impulsar una âsediciónâ.

La situación ha alcanzado niveles crÃticos, provocando al menos cuatro muertes, incluyendo la de un niño de 12 años que falleció por no haber podido recibir atención médica de urgencia debido a los bloqueos de carreteras en el paÃs. Este complejo escenario llevó al Congreso boliviano a derogar la ley que establecÃa lÃmites para decretar estados de excepción.

La medida permite al presidente Rodrigo Paz contar con mayores atribuciones para enfrentar la crisis, incluyendo la posibilidad de utilizar a las Fuerzas Armadas en caso de que la situación continúe escalando. Protestas en Bolivia El inicio de esta semana estuvo marcado por las declaraciones de Evo Morales, quien aseguró que âa Rodrigo Paz solo le quedan dos caminos, una decisión suicida como militarizar o finalmente cumplir la pacificación y transición, con una elección en los próximos 90 dÃas, como establece la Constitución, para evitar conflictos con muertos y heridosâ.

Bernardo Pacheco, analista boliviano y académico de la Universidad de los Andes (Uandes), explicó mediante un comunicado que el paÃs âse encuentra en la cuarta semana de movilizaciones de movimientos sindicales, obreros y campesinosâ, las que han dejado a La Paz âsin suministro de alimentos y sin suministro de combustiblesâ. El experto afirma además que las manifestaciones âhan sido muy violentasâ, situación que ha provocado presión sobre el Gobierno para endurecer su respuesta.