El Primer Tribunal Ambiental rechazó la reclamación presentada por Engie Energía Chile y despejó el camino para que continúe el proceso de revisión del permiso ambiental de la Central Térmica Andino, en la comuna de Mejillones, en la Región de Antofagasta.

El fallo impacta una Resolución de Calificación Ambiental (RCA, el documento oficial que aprueba un proyecto tras su evaluación ambiental) aprobada en 2007, bajo la nomenclatura RCA N°145. La Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta había abierto ese proceso de revisión a partir de una solicitud presentada por cuatro vecinos de Mejillones, quienes plantearon que las condiciones ambientales ligadas a la operación de la central habrían cambiado de manera significativa desde que el proyecto fue evaluado originalmente.

Los vecinos señalaron que distintas variables, entre ellas la calidad del aire, la fauna submareal, los sedimentos marinos y las condiciones del medio marino, habrían variado de forma sustantiva respecto de lo que se analizó cuando se autorizó la central hace casi dos décadas.

Engie cuestionó el inicio de ese proceso. La empresa argumentó que la autoridad ambiental había considerado normativa que no estaba vigente al momento de otorgarse la RCA, y que no existían antecedentes técnicos suficientes para justificar una revisión excepcional del permiso. El Primer Tribunal Ambiental no acogió esos argumentos.

La Central Térmica Andino ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA, la institucionalidad que revisa proyectos de inversión con impacto en el entorno) el 13 de junio de 2006. El proyecto consiste en dos unidades de generación, CTA1 y CTA2, de 200 megavatios netos cada una, que pueden operar con carbón, petcoke (un combustible sólido derivado del petróleo) o una mezcla de ambos, mediante calderas de lecho fluidizado circulante. Contempla además un terminal de descarga de petróleo diésel en el área industrial de Mejillones y la disposición de residuos sólidos de combustión, principalmente cenizas, en un depósito de 80 hectáreas.

A pesar del fallo adverso, la operación de la central tiene fecha de caducidad. Engie Energía Chile tiene programado el retiro del carbón de sus procesos de generación a partir de 2027, lo que implica que la central dejaría de operar con ese combustible independientemente del resultado de la revisión ambiental en curso.