La indignación por las injusticias globales estalla en una protesta contra el G-7 en Ginebra Miles de personas se manifiestan en la localidad suiza, en una marcha empañada por algunos disturbios. La policía ha utilizado gases lacrimógenos Animada por el efecto de resonancia del túnel de la Rue de la Servette, una de las bandas que alegraban con música la manifestación de este domingo en Ginebra (Suiza) contra la reunión del G-7 prevista el día siguiente se empleó a fondo para que el célebre himno antifascista Bella Ciao resultara atronador.

Lo consiguió, y el momento tuvo un efecto catártico. Poco detrás desfilaba una niña con un cartel que decía Queremos nieve durante el invierno.

No muy lejos de ahí ardía un Tesla, oscuro presagio de disturbios que iban cobrando cuerpo a lo largo de la tarde en distintos lugares del centro de la urbe. Las tres teselas eran parte del gran mosaico de indignación que ha desfilado en la ciudad suiza entre consignas antiimperialistas, antifascistas, antiplutocracia, ambientalistas, feministas y de otra índole.

Miles de personas se sumaron a la convocatoria en vísperas de la cumbre, cuya celebración está prevista en la cercana Évian-les-bains (Francia) desde el lunes hasta el miércoles. El desfile discurrió rodeado de fuerte presencia policial.

Muchas tiendas de la ciudad suiza tenían los escaparates tapiados por temor a actos de violencia. La presencia, por la tarde, de numerosos manifestantes con los rostros ocultos hacía temer ya a primera hora de la tarde que esas precauciones tenían sentido.