VER RESUMEN El FOMO, o miedo a perderse algo, se ha vuelto más común en la era de la hiperconexión, impulsando a las personas a seguir tendencias sin importar su valor real. Sin embargo, el creador del concepto, Patrick McGinnis, destaca el FOMO aspiracional en Chile como un motor para el emprendimiento, inspirando a muchos a no quedarse atrás.
También menciona el FOBO, miedo a las mejores opciones, que puede llevar a la parálisis por tener demasiadas alternativas. En Chile, el FOMO aspiracional se refleja en la movilidad social y en la adopción temprana de tendencias globales.
El FOMO (Fear of missing out, o miedo a perderse algo) es algo que nos rodea más que nunca en la época de la hiperconexión y estimulos constantes. Comprar el artÃcuo de moda -independiente de su valor monetario o estético-, el celular mas nuevo o la entrada al concierto del arista de moda sin tener el dinero para ello; ver la serie que todos hablan o invertir en algo que todos invierten pero nadie entiende, tambien es una forma de FOMO.
Todos comparten la misma base: esa necesidad de no quedarse atrás de la masa ni de perderse algo que en el futuro puede que ya no esté ahÃ, no rinda lo mismo o no tenga el mismo valor social. Sin embargo, el creador del concepto por allá en 2004, Patrick McGinnis, desborda optimismo sobre la palabra, incluso señalando que existirÃa el FOMO “a la chilena”, relevándolo como un motor aspiracional y quitándole esa aura de posible inmadurez que se podrÃa ver en las conversaciones sobre el FOMO en internet.
“El FOMO aspiracional en Chile lo veo claramente en el ecosistema emprendedor. Santiago se ha convertido en uno de los hubs de startups más dinámicos de América Latina, y gran parte de ese impulso nació de una pregunta colectiva: “¿Por qué no aquÃ?”, expresó Patrick en respuesta a las consultas de BioBioChile.