Nicolás Grau, exministro de Hacienda del gobierno de Gabriel Boric, se enfrentará el martes al veredicto del Senado. La acusación constitucional presentada en su contra necesita 26 votos para prosperar y, por ahora, el conteo no cierra.

El golpe más concreto al libelo lo dio el senador de Evópoli Luciano Cruz-Coke, quien anunció que se inhabilitará de la votación. Lo hizo con un argumento de principios que apuntó al uso político del mecanismo. "El show de las acusaciones constitucionales como arma contingente debe terminar", escribió en sus redes sociales. "Malversar instrumentos constitucionales daña al país. La ineptitud no es infracción constitucional", agregó.

A esa baja se suman las dudas sobre los votos de los senadores Matías Walker y Miguel Ángel Calisto, ambos del partido Demócratas, y la ausencia confirmada del senador de Renovación Nacional Manuel José Ossandón, quien viajará a Paraguay junto al Presidente José Antonio Kast en una gira oficial.

El desgaste que genera este tipo de libelos empieza a producir reacción al interior del Congreso. Parlamentarios de distintos sectores presentaron un proyecto de ley para elevar los requisitos necesarios al momento de impulsar una acusación constitucional. El diputado Diego Schalper, de Renovación Nacional, quien votó en contra del libelo en la Cámara de Diputados, fue uno de los promotores.

"Hoy día se ha ido tomando conciencia que continuar en esta guerra permanente entre sectores políticos perjudica a Chile", afirmó Schalper, quien confió en que el proyecto avanzará luego del período de semana regional.

El diputado Raúl Leiva, del Partido Socialista (PS), respaldó la iniciativa y señaló que aborda "un loop de acusaciones constitucionales, donde un bajo número de diputados puede intentar acusaciones que distraen la labor legislativa y polarizan el trabajo en el Congreso".

La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del PS, coincidió con ese diagnóstico. "La acusación constitucional tiene que tener fundamento claro, grave y plausible", dijo, y apuntó que la exigencia de solo una decena de firmas de diputados para activar el mecanismo resulta insuficiente, dada la gravedad de la sanción que conlleva.

Si el martes la acusación no suma los 26 votos exigidos por la Constitución, Nicolás Grau quedará absuelto de todos los cargos.