La presión sobre los hombros del gobierno de José Antonio Kast en materia de orden público está en su punto más álgido. Las recientes apariciones de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, pidiendo tiempo para que las estrategias comiencen a rendir frutos, desencadenaron un intenso fuego cruzado que dejó en evidencia las diferentes posturas entre La Moneda, el bloque oficialista y una oposición que no da tregua.

El epicentro de la respuesta del Ejecutivo se dio en la Región de Antofagasta. Desde allí, supervisando los operativos carreteros del plan “Escudo en Ruta”, la ministra Steinert hizo frente a las exigencias por una disminución rápida en los índices de criminalidad, recordando el complejo escenario heredado.

“Llevamos menos de dos meses todavía y todas estas acciones yo confío que van a tener un resultado, pero es muy difícil pedir paciencia”, reconoció la secretaria de Estado. No obstante, al ser consultada por las advertencias del fiscal nacional sobre la proliferación de secuestros en el país, Steinert endureció el tono apuntando a la administración anterior: “Bueno, sí, recibimos el país.

Llevamos 2 meses. ¿Qué más quiere que le diga?”.

En su defensa, la titular de Seguridad destacó los millonarios aportes para la compra de tecnología (cámaras y escáneres) para Carabineros y la PDI, aunque sinceró un déficit estructural de 12.000 uniformados que el Gobierno buscará suplir. Además, enfatizó que los controles no son aleatorios, sino que responden a análisis de datos inter agenciales que ya han permitido la incautación de más de dos toneladas de droga en el norte del país, asegurando que el presupuesto para su cartera “se va a mantener”.