El ataque en Calama, donde un estudiante planificó una agresión que costó la vida a una inspectora e hirió a otras cuatro personas, abrió una herida que el país no cierra. Las denuncias por convivencia escolar aumentaron un 25% entre 2024 y 2025.

El proyecto «Escuelas Protegidas» contempla revisión de mochilas, sanciones pedagógicas ampliadas y restricciones al reconocimiento facial. Medidas necesarias, pero insuficientes.

La principal brecha no está en la falta de castigo, sino en la debilidad de la prevención: faltan capacidades para detectar tempranamente riesgos y articular apoyos en salud mental. La ciencia entrega cuatro caminos concretos para actuar hoy.

Nombrar lo que ocurre: Alisic et al. (2014) muestran que el silencio institucional amplifica el estrés postraumático.

Los directivos deben convocar asambleas de curso, validar el miedo como respuesta normal y comunicar con transparencia. No minimizar, no dramatizar.