El peor resultado del sector exportador chileno desde 2019 es lo que anticipa el Banco Central para este año. En su último Informe de Política Monetaria (IPoM, el documento trimestral donde la autoridad monetaria actualiza sus estimaciones económicas), el instituto emisor también ajustó al alza la inflación proyectada y redujo el rango de crecimiento del país, pero fue el dato de exportaciones el que registró el giro más brusco.

El contraste con los años recientes es marcado. En 2024 los envíos de bienes y servicios crecieron 7,2% y en 2025 lo hicieron 4,6%, según las propias cifras del Banco Central. Una caída de 1,8% para el año completo sería el peor desempeño exportador desde 2019, cuando los envíos retrocedieron 2,5%.

La señal llegó antes de que el IPoM la confirmara. Entre enero y marzo de este año las exportaciones retrocedieron 4,9%, la peor variación trimestral desde el primer trimestre de 2021, cuando marcaron -5,1%. Según informó The Clinic, el gerente de Estudios del Banco Central, Elías Albagli, atribuyó el resultado a la minería y a "algunos sectores de recursos naturales que han tenido menor desempeño en el primer trimestre".

El propio IPoM señala que en ese período destacó la marcada caída de los envíos del sector agropecuario y, en menor medida, de la minería. El informe incluyó un recuadro específico sobre el flojo desempeño de los sectores ligados a los recursos naturales.

Los economistas apuntan al cobre como el eje del problema. Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes y creador del Índice de Precios de Exportaciones Relevantes (IPER, un indicador que mide los precios de los principales productos que Chile vende al exterior), señala que la minería del cobre acumula varios trimestres bajo lo esperado, por lo que el ajuste del Banco Central "no sorprende completamente".

Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma de Chile, agrega que el resultado confirma que el sector externo chileno sigue altamente expuesto a los ciclos globales. Su lectura apunta a una desaceleración del crecimiento mundial que golpea a una economía cuyas exportaciones dependen del precio y la demanda internacional del cobre, la celulosa y los productos del agro. El ajuste acumulado desde marzo es de 3,3 puntos porcentuales: el Banco Central pasó de proyectar un alza de 1,5% a una caída de 1,8% en solo un trimestre.