Bélgica llegó al partido del sábado con la presión de una fase de grupos irregular: dos empates que ponían en duda la capacidad del equipo para competir al nivel que se esperaba de él en el Mundial 2026. La respuesta fue contundente. Los "Diablos Rojos" cerraron el Grupo G con una goleada que dejó pocas dudas sobre quién manda en la serie.
Leandro Trossard, extremo de Bélgica, marcó en dos oportunidades y fue el motor del ataque desde el arranque. Kevin De Bruyne, el mediocampista que organiza el juego ofensivo del equipo, también encontró el gol, al igual que el centrodelantero Romelu Lukaku y el volante Alexis Saelemaekers. Nueva Zelanda descontó con un tanto que no alteró el marcador ni la narrativa de un partido que los europeos controlaron de principio a fin.
La goleada silenció las críticas acumuladas durante el torneo. En los duelos previos del Grupo G, Bélgica no había podido convertir su jerarquía técnica en puntos y los empates generaron ruido dentro y fuera del plantel. Esta noche todo eso quedó atrás: fútbol directo, eficacia en el área y una intensidad colectiva que en los partidos anteriores no había aparecido con esta consistencia.
Nueva Zelanda, el combinado de Oceanía que llegó al Mundial 2026 tras superar el proceso clasificatorio de la Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC), compitió con orden defensivo pero careció de los recursos para inquietar a los europeos más allá del gol de descuento.
Bélgica cierra la fase de grupos con cinco goles en su último partido, su mejor actuación ofensiva del torneo. Los 16avos de final, la siguiente parada del Mundial 2026, se disputarán en los próximos días, y los "Diablos Rojos" llegan a esa ronda desde la cima del Grupo G.