La definición a penales obligó a alterar la agenda oficial. El traslado desde el aeropuerto Silvio Pettirossi de Asunción hacia la recepción en la embajada chilena quedó pospuesto varios minutos: los militares y diplomáticos guaraníes que componían el comité de bienvenida tenían todos los ojos puestos en el partido contra Alemania.
Eran las 19:45 hora de Paraguay. En los estacionamientos del aeropuerto, policías y trabajadores seguían la transmisión en las pantallas de los autos y en sus teléfonos. José Antonio Kast y el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna observaban desde el lobby junto a parte de la comitiva.
Consumado el último penal paraguayo, el mandatario felicitó personalmente a Rubén Ramírez, canciller de Paraguay, quien había ido a recibirlo al aeropuerto. "Un gran triunfo que tiene a otro latinoamericano en los octavos de final del Mundial. ¡Felicitaciones Paraguay!", escribió Kast en su cuenta de X.
El trayecto desde el aeropuerto se hizo al ritmo de la fiesta: bocinazos y fuegos artificiales en las calles de Asunción. El gobierno de Paraguay decretó feriado nacional para este martes en honor al logro de su selección.
Paraguay llegó al Mundial 2026 como uno de los representantes más sólidos de Sudamérica y su avance a octavos tras eliminar a uno de los históricos del torneo confirma que la competencia de este año tiene pocas certezas.
La comitiva chilena incluye al subsecretario de Justicia, Luis Silva, que embarcó en Santiago con ropa deportiva porque planeaba visitar una cárcel en Paraguay, pero tuvo que cambiarse antes del despegue al enterarse de que su primera actividad en Asunción era un acto formal. También viaja Rodrigo Hinzpeter, exministro del Interior durante el primer gobierno de Sebastián Piñera y actual gerente legal de Quiñenco, el holding empresarial del grupo Luksic, como parte de la extensa delegación de empresarios que integra la gira.