La Democracia Cristiana (DC) inició una nueva etapa institucional este sábado tras la ratificación del diputado Álvaro Ortiz Vera como presidente nacional de la colectividad. Este cambio de mando, desarrollado durante la Junta Nacional, no solo implica una reestructuración interna -que incluye la salida de Sebastián Llantén, Óscar Osorio y Héctor Ruiz del Tribunal Supremo-, sino también un mensaje de apertura hacia el bloque progresista.

La presencia de representantes de izquierda y centroizquierda, como del Partido Comunista (PC), Frente Amplio (FA) y Partido Socialista (PS), reforzó la idea de un trabajo conjunto en la oposición. Frente a este escenario, la timonel frenteamplista, Constanza Martínez, destacó la idea de avanzar en un "progresismo que, en toda su amplitud, desde distintas experiencias e historias, hemos ido confluyendo".

"Con la Democracia Cristiana he tenido un muy buen trabajo; el año antepasado logramos tener una lista unitaria en alcaldes, hoy tenemos un trabajo permanente en materia de oposición. Así que vengo a rendir nuestro respeto en un trabajo que reconocemos y ojalá que seguir proyectando", puntualizó.

Líderes del FA, PC y PS asistieron a la sede falangista para consolidar la articulación de la oposición. (FOTO: ATON) En tanto, la senadora y presidenta socialista, Paulina Vodanovic, puso énfasis en la necesidad de que esta unidad tenga un impacto directo en la defensa de los derechos ciudadanos frente a las decisiones del Ejecutivo.

La parlamentaria llamó a "un trabajo permanente en aras de buscar ciertos consensos y acuerdos que funcionen de manera adecuada para la ciudadanía". "Estamos viviendo momentos complejos con recortes presupuestarios en salud, por ejemplo, que son demasiado difíciles de explicar y asumir, (por lo que) tenemos que buscar una amplia unidad para poder convencer al Gobierno de que esto no es positivo", puntualizó Vodanovic.