Marruecos refuerza su apoyo al mundo árabe y advierte sobre riesgo de conflicto regional por tensiones con Irán El canciller Nasser Bourita alertó sobre una escalada “sin precedentes” en Medio Oriente y llamó a una respuesta unificada, firme y basada en el diálogo para resguardar la estabilidad. El Reino de Marruecos reiteró su política de solidaridad activa con los países árabes, destacando su compromiso con la defensa de la soberanía y la estabilidad regional frente a la creciente tensión en Medio Oriente.

Durante la 165ª sesión ordinaria del Consejo de la Liga de los Estados Árabes, el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, subrayó que esta postura responde a una línea estratégica sostenida bajo el liderazgo del rey Mohammed VI. El canciller recordó que Marruecos fue uno de los primeros países en manifestar su respaldo a los Estados árabes desde el inicio de la crisis, a través de gestiones diplomáticas directas del monarca con líderes del Golfo, en las que se reafirmó la condena a los ataques contra su soberanía.

Escenario crítico: ataques a civiles e infraestructura Bourita describió la situación regional como “delicada y extremadamente compleja”, marcada por agresiones que han superado todos los límites, afectando a civiles e infraestructura estratégica como aeropuertos, puertos y centrales eléctricas. Estas acciones —señaló— constituyen una violación flagrante del derecho internacional y una amenaza sin precedentes al derecho de los pueblos árabes a vivir en paz, dignidad y seguridad.

Además, advirtió que muchos de estos ataques han tenido como objetivo países que no participan directamente en conflictos, lo que agrava el riesgo de expansión de la crisis. El ministro alertó que la continuidad de estas agresiones podría derivar en una confrontación regional de gran escala, con consecuencias incluso para la paz mundial.

“Si no se controlan, estas acciones pueden transformar la crisis en un conflicto regional abierto”, sostuvo, enfatizando también los daños ya visibles en la economía internacional producto de la inestabilidad . En este contexto, cuestionó el rol de Irán, apuntando a una política que —según afirmó— ha contribuido a desestabilizar la región durante décadas.