El todo o nada de Martín Arrau: crónica de su desembarco en el Ministerio de Seguridad El ingeniero republicano llegó con la misión de enmendar el rumbo tras el fracaso de la gestión de Steinert. Les pidió la renuncia a sus subsecretarios, quiere reestructurar toda su cartera y logró presentar con éxito el plan del Ejecutivo ante el Senado.
De fondo ya suena la opción de que pueda erigirse como uno de los delfines de Kast. La tarde del lunes 1 de junio, los entonces subsecretarios Andrés Jouannet, de Seguridad Pública, y Ana Victoria Quintana (Libertaria), de Prevención del Delito, recibieron una citación por separado a una reunión, al día siguiente, a primera hora con el ministro de Seguridad, Martín Arrau (P.
Republicano). Que el aviso llegara por parte del jefe de gabinete de Arrau, el abogado Javier Parra, fue una primera señal.
Algo no se veía bien. A las 7.30 horas del día siguiente, el primero en entrar al despacho de Arrau, en el cuarto piso del edificio de Teatinos 220, fue Jouannet.
Quienes supieron de la reunión cuentan que fue escueta, tensa y algo tosca. No duró más de cinco minutos.