Mujeres en la minería: presentes siempre, visibles desde hace poco "Aún existen brechas en cargos de liderazgo, dificultades para compatibilizar la vida laboral y familiar y la necesidad de seguir construyendo espacios más inclusivos. Reconocer la historia de las mujeres en minería es una forma de inspirar a las nuevas generaciones".

Para mí, el Día del Minero siempre ha sido el 10 de agosto. Es una celebración de identidad, pertenencia y orgullo cuando se crece en una familia minera.

Por eso me sorprendió descubrir, casi por casualidad, mientras escribía una columna en 2024, que existía el Día Internacional de la Mujer en la Minería, celebrado cada 15 de junio. Apenas unos años de reconocimiento formal para una historia que, en realidad, comenzó hace siglos.

Esa brevedad refleja cuánto ha costado visibilizar el aporte de las mujeres a una actividad fundamental para el desarrollo de Chile y del mundo. Cuando hablamos de minería solemos recordar nombres masculinos, pero muchas mujeres dejaron una huella profunda.

Entre ellas destacan Candelaria Goyenechea e Isidora Goyenechea, figuras ligadas al desarrollo minero y social de Atacama y el Biobío en el siglo XIX, creando hospitales para los obreros, escuelas para sus hijos, y liderando procesos de transformación tecnológica en su tiempo. Más cerca de nuestro tiempo encontramos a Carmen Schwarze, oriunda de Domeyko, quien abrió camino para que las mujeres pudieran estudiar Ingeniería de Minas en una época en que aquello parecía imposible.