La encuesta Plaza Pública de Cadem, aplicada a 1.000 personas el miércoles en 158 comunas, entrega una imagen nítida del estado de ánimo laboral del país: ocho de cada diez chilenos perciben una emergencia en el empleo, y casi dos tercios dicen estar preocupados por la estabilidad de su propio trabajo.
El 63% de los encuestados declaró sentirse inquieto por su empleo o el del sostenedor del hogar, cinco puntos más que en abril, cuando ese número llegaba al 58%. En enero, la cifra también era alta, con un 60% de preocupación durante la administración anterior. La tendencia sigue en alza bajo el gobierno de José Antonio Kast.
Entre quienes perciben una crisis, la causa más citada son los despidos y la inestabilidad laboral, con un 46% de menciones. Le siguen la dificultad para reinsertarse en el mercado tras perder el empleo y los bajos salarios, ambas con un 35%.
Para explicar las cifras actuales de desempleo, un 39% apunta al bajo crecimiento de la economía. Un 37% responsabiliza al aumento de la inmigración, con personas dispuestas a trabajar por salarios más bajos. Un 30% señala la incertidumbre política y económica.
La encuesta también preguntó sobre la propuesta del gobierno de modificar el sistema laboral para establecer indemnizaciones a todo evento: una compensación económica para el trabajador sin importar la causa que ponga fin al contrato. El sistema actual contempla una remuneración por año de servicio, con un tope de 11 años, pero solo cuando hay despido.
La propuesta divide a los chilenos en partes exactas: un 45% la apoya y otro 45% la rechaza, según el mismo sondeo.
