Marco Antonio Pinto, seremi de Energía de la región de Magallanes, se encontraba en las inmediaciones de un paradero de locomoción colectiva en el centro de Punta Arenas cuando notó a un grupo de jóvenes rayando el mobiliario urbano. Sacó su teléfono para registrar los hechos y eso desencadenó la agresión.

Un sujeto encapuchado lo empujó con violencia e inició una persecución de cerca de 20 metros. El ataque continuó cuando Pinto intentó refugiarse en un local comercial cercano, donde recibió golpes físicos. Pese a la violencia del episodio, el seremi no sufrió lesiones de gravedad, aunque requirió contención emocional tras la agresión.

Personal de Carabineros acudió al lugar para resguardar al funcionario, quien formalizó la denuncia ante la institución policial.

La Secretaría Regional Ministerial de Energía respaldó la actuación de su representante y confirmó que se activaron los protocolos institucionales de acompañamiento para víctimas. El caso quedó en manos de Carabineros de la región de Magallanes.