A días del primer aniversario de la muerte del papa Francisco, salió a la venta "Padre", del periodista Salvatore Cernuzio que, gracias a la amistad que lo unió con Jorge Mario Bergoglio, creó un retrato íntimo de un pontífice que prefería el helado en vaso "porque cabía más" o que sufría porque le hubiera gustado ir a Gaza en Navidad. El autor, periodista de los medios vaticanos, cuenta cómo era la relación de Francisco -fallecido el 21 de abril de 2025- con los que acudían a su residencia en Santa Marta y recibía con un alfajor argentino, o el pequeño congelador con su helado preferido: el de dulce de leche.
Francisco también manejaba como nadie el sentido del humor, según explicó Cernuzio en su libro: el mismo papa contaba que, tras ver que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, había llegado a un acto vestida de blanco, le preguntó: "¿Vino a hacer su Primera Comunión?'". O la revelación, mientras dialogaban sobre los nuevos cardenales, cuando salió el nombre de aquel obispo estadounidense llegado de Perú, Robert Francis Prevost, de quien dijo: "Es un santo".
"He querido compartir este regalo que recibí porque, no sé cómo explicarlo de otra manera, esta relación fue realmente un regalo. (...) La imagen pública del papa, a quien tantos amábamos, era la misma en su vida privada, quizás incluso más.
Ahí está esa bondad, esa capacidad de escuchar, esa naturaleza acogedora, esa generosidad al dedicar su tiempo", expresó el autor a la agencia de noticias EFE. Gaza: "Sufría por no poder hacer algo" En sus conversaciones, el pontífice argentino aseguraba: "Me duele ver a los muertos, muchachos, tanto rusos como ucranianos, no me importa.
Que no regresen... es duro" mientras expresaba su idea de ir a Moscú y a Kiev.