Sócrates Orellana | Agencia UNO | Henry Chirinos | EFE visitas VER RESUMEN Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artÃculo. En marzo, el "bencinazo" impactó a las familias chilenas con un alza en los precios de los combustibles, justificado por el traspaso del incremento internacional del petróleo.
El Gobierno defendió la medida como parte del ajuste fiscal, generando preocupación por su impacto en la inflación y en los bolsillos de los hogares. El Banco Central analizó que un aumento del precio del petróleo afecta directamente los precios de los combustibles y, a largo plazo, los costos de producción.
Se proyecta que el impacto en la inflación se mantenga dentro de promedios históricos, pero existen riesgos inflacionarios al alza. Un alza del 10% en el barril de petróleo podrÃa significar un aumento del 5% en los precios de las gasolineras y 0,2 puntos porcentuales en el IPC.
El traspaso del shock se ha observado mayoritariamente en los precios de los combustibles, mientras que el efecto indirecto ha sido más moderado. Los dÃas de fines de marzo de este año quedaron en la retina -y los bolsillos- de las familias chilenas por el llamado “bencinazo”; una fuerte alza en los precios de los combustibles realizado, luego que se traspasara el incremento internacional del petróleo -presionado por la Guerra en Medio Oriente- al valor visible en las bencineras del paÃs.
Bajo todo ese contexto, el Banco Central compartió en su último Informe de PolÃtica Monetaria (IPoM) un recuadro que explica cómo estos shocks del petróleo terminan pasándose a la inflación local, revelando que la mayorÃa de esas presiones ya se habrÃan pasado a precio de los combustibles. AsÃ, los riesgos inflacionarios se estarÃan equilibrando.