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Economíaasistido por IA

El shock de marzo y la prueba de abril. Gonzalo Escobar – Académico Facultad de

Ilustración del perfil editorial Matías ReyesMatías ReyesEdición automatizada bajo responsabilidad de Periodismo2
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El dato del IPC de marzo de 2026, que anotó una variación mensual de 1,0%, es una mala noticia. Tras meses de señales que apuntaban a una convergencia hacia la.

El dato del IPC de marzo de 2026, que anotó una variación mensual de 1,0%, es una mala noticia. Tras meses de señales que apuntaban a una convergencia hacia la meta inflacionaria del 3% a finales del presente año, este salto -que se encuentra por sobre lo proyectado por el mercado- nos obliga a volver a plantear la evolución que puede experimentar la inflación para lo que resta del primer semestre.

Como suele ocurrir en el tercer mes del año, factores estacionales como la educación (con un alza de 5,5% en mensualidades y matrículas) jugaron su papel. Sin embargo, el principal causante de este incremento fue la división de Transporte de la canasta, impulsada por un alza de un 8,2% en las gasolinas.

El transparentar los precios tras los ajustes en el mecanismo de estabilización ha desatado una presión de costos que no solo afecta al automovilista, sino que eleva la base de precios de toda la cadena logística productiva. Si marzo fue complejo, abril no se perfila más sencillo.

El INE capturará este mes el efecto arrastre del alza de fines de marzo, sumado a los nuevos incrementos proyectados en los combustibles de aproximadamente $ 85 por litro para el presente mes. Con este escenario, es cierto que veamos un IPC de abril moviéndose en un rango superior al de marzo.

Si bien el alivio en el precio de la parafina -a causa de la inyección de recursos a su fondo de estabilización de precios (FEPP)- ayudará a mitigar el gasto en calefacción de los hogares más vulnerables, su peso en la canasta del IPC no es suficientemente alto para compensar el incremento que experimentará el transporte y los alimentos. Estamos ante lo que se conoce como una “inflación de costos”, donde los precios no suben porque la personas estén gastando más, sino porque producir y la cadena logística de bienes en Chile es hoy mucho más caro.

Fuente original

g5noticias.cl

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