Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de gabinete del gobierno argentino de Javier Milei, luego de que una investigación judicial revelara dos propiedades no declaradas adquiridas con efectivo y créditos privados que no se condicen con su sueldo de funcionario. El hasta ahora colaborador más cercano del presidente argentino deja el cargo con una causa por enriquecimiento ilícito abierta en la Fiscalía.
El caso central involucra un departamento de 200 metros cuadrados en el barrio porteño de Caballito, adquirido en 2025 por 230.000 dólares. Para financiarlo, Adorni pidió prestado el 87% del precio a dos jubiladas que eran las anteriores propietarias del inmueble. La operación se realizó sin recurrir a un banco ni al sistema financiero formal.
La segunda propiedad es una casa en las afueras de Buenos Aires, comprada por 120.000 dólares mediante un préstamo de 100.000 dólares otorgado por dos mujeres policías, según la agencia de noticias EFE. De esa deuda, Adorni aún adeuda más de 70.000 dólares. El contratista a cargo de las obras declaró ante la Fiscalía que el ex funcionario gastó otros 250.000 dólares en efectivo y sin factura en remodelaciones de esa vivienda.
Los problemas de Adorni comenzaron en marzo, cuando trascendió que su esposa, Bettina Angeletti, viajó en la comitiva oficial del presidente Milei a Estados Unidos. Aunque la justicia argentina descartó ilícitos en ese episodio, el escrutinio posterior puso al descubierto el desfase entre su patrimonio y sus ingresos declarados. Adorni entró al gobierno como vocero y secretario de comunicación, y asumió la jefatura de gabinete en noviembre del año pasado.
Al publicar su renuncia en la red X, Adorni aseguró no haber cometido "ni un solo acto de corrupción" y acusó a los medios de intentar arruinar su reputación. La Fiscalía argentina continúa la causa por enriquecimiento ilícito. La salida del segundo en el mando llega a cuatro meses de las elecciones legislativas de octubre, en un momento en que el gobierno de Milei puso el combate a la corrupción en el centro de su relato.