El actor hispano-mexicano Daniel Giménez Cacho ha presentado en el Festival de Cine de Málaga su ópera prima como director, Juana, un retrato íntimo de las víctimas de violencia en el contexto de los femicidios y el patriarcado en México, en el que una mujer entabla una batalla “para sobrevivir, crecer y salvarse”. Y es, a la vez, una historia “muy esperanzadora”, añade en una entrevista su protagonista, la actriz mexicana Diana Sedano, quien junto al cineasta se encuentra en la ciudad andaluza para promocionar la cinta que compite en la sección oficial junto a otras 21 producciones, nueve de ellas latinoamericanas.
La película se centra en la vida de Juana, una periodista atrapada en los traumas de un pasado muy duro que compagina la monotonía de su trabajo con las visitas a su madre senil. Y que se ve involucrada en una investigación para destapar la doble vida de un político corrupto, principal sospechoso de una red de pornografía infantil.
La idea de este argumento surgió de la pregunta que se hizo Giménez Cacho sobre por qué los periodistas, a pesar de que los matan y los amenazan, siguen arriesgando su vida para hacer su trabajo. “Esa era una de las preguntas que yo quería contestarme”, explica el director.
“Y luego me di cuenta de que es difícil hacerlo, porque es al cabo de una carrera de 30 o 35 años cuando la gente puede decir, ya sé porqué me dediqué a esto”. Ópera prima de Giménez Cacho Después de una amplia y reconocida trayectoria delante de las cámaras, para Giménez Cacho, dirigir a los actores no supuso un gran reto.
“Es como aportar lo que más puedas para que todo suceda por sí mismo, poder generar el clima. Yo no creo en el haz así y asá, precisamente porque soy actor.