La semana pasada se llevó a cabo en el Juzgado de Garantía de La Serena (470 kms al norte de Santiago), una audiencia de autorización de diligencias tendiente a dilucidar los avances en la extradición desde Venezuela de José Medina Ladera (50), detenido hace más de un año en ese país y requerido por la justicia chilena por su responsabilidad en los brutales femicidios de María José Zambra, ocurrido en 2019, y de Ana María Pizarro, en 2025. El proceso permanece estancado debido al quiebre de las relaciones diplomáticas y el consiguiente cierre de las embajadas y consulados en ambos países en la administración de Gabriel Boric, razón por la cual el fiscal Eduardo Yáñez ofició al tribunal para que requiera “información al Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el estado de avance de la extradición”.

PUBLICIDAD Por su parte, Ana María Araya, abogada de la familia de Ana María Pizarro, explicó que la diligencia busca recabar “información respecto de cuál ha sido la gestión que el Ministerio de Relaciones Exteriores haya desarrollado a este respecto (...) Como parte querellante hemos desarrollado diligencias particulares en Venezuela que han permitido constatar la privación de libertad del imputado, sin perjuicio de que la información oficial debe obtenerse por los conductos diplomáticos”, subrayó. Los desaparición de Ana María La mañana del 3 de abril de 2025, Ana María Pizarro (56) le dijo a su familia que iba a reunirse con su ex empleador para cobrar un finiquito en el centro de La Serena y volvía.

Desde su hogar era un trayecto de no más de diez minutos en transporte público, sin embargo, nunca regresó, y tras remover cielo y tierra, 16 días después la policía halló su cuerpo desmembrado a la vera de la Ruta 5, en el sector Cuatro Esquinas. PUBLICIDAD La mujer, de hecho, nunca llegó a dicha cita, y el registro de llamadas de su celular arrojó que realmente se había dirigido a la casa de su ex pareja, José Medina Ladera (50), un hombre de nacionalidad venezolana con residencia legal en el país que trabajaba esporádicamente como gásfiter, a cuya vivienda entró y de la que no volvió a salir con vida.

Todo indica que Ana María Pizarro prefirió no contarle a su familia que iba a reunirse con su amante, a quien veía desde el 2022, pues no aprobaban dicha relación debido a que el hombre siempre le pedía dinero. Los detalles de lo que sucedió dentro de esa casa se conocerían más adelante y estremecieron no solo a ese conocido balneario, sino a todo el país.

PUBLICIDAD A pesar de una búsqueda infructuosa, la policía no logró dar con el paradero de Medina Ladera y para peor, a poco andar los detectives relacionaron el espantoso crimen con otro muy parecido ocurrido varios años atrás, en 2019, cuando el cuerpo de María José Zambra (35) apareció descuartizado bajo un puente en la misma ciudad, específicamente el 18 de octubre, día en que el estallido social se desató en todo el país. El primer crimen Según antecedentes de la carpeta investigativa, María José Zambra murió por estrangulamiento manual y varios golpes con un objeto contundente antes de ser desmembrada.