Vänern, el lago más grande de Suecia y de la Unión Europea, es también el tercero de Europa: ocupa 5.655 kilómetros cuadrados en el suroeste del país, supera en superficie a Luxemburgo —que mide 2.586 kilómetros cuadrados— y solo cede su lugar en el continente a los lagos Ladoga y Onega, ambos en Rusia. Su profundidad máxima alcanza los 106 metros, y sus 22.000 islas lo convierten en uno de los archipiélagos lacustres más extensos del mundo.
El lago se ubica a 44 metros sobre el nivel del mar, en la confluencia de las provincias históricas de Västergötland, Dalsland y Värmland. Mide aproximadamente 145 kilómetros de largo y recibe agua de más de 100 afluentes, entre ellos el río Klarälven —su principal tributario, con origen en Noruega—, que aporta el 35% del caudal total, según Lakepedia.
El lago desagua hacia el suroeste a través del río Göta älv, que desemboca en el estrecho de Kattegat, entre el mar del Norte y el Báltico. PUBLICIDAD Origen y evolución glaciar La historia del Vänern arranca al final de la última glaciación.
Hace 10.000 años, el deshielo cubrió el ancho completo de Suecia con una inmensa masa de agua que formó un estrecho entre el golfo de Botnia y el Kattegat, según documenta el sitio web oficial. El rebote isostático posterior —el ascenso gradual del terreno al liberarse del peso del hielo— fue separando esas aguas y aislando al Vänern de la cuenca báltica.
El resultado fue un lago de agua dulce que, sin embargo, conserva especies marinas como el anfípodo Monoporeia affinis, un vestigio directo de su antigua conexión con el mar. Esa misma historia geológica explica una particularidad biológica: el salmón del Vänern, una subespecie que, a diferencia de sus parientes atlánticos, completa todo su ciclo de vida dentro del lago sin descender jamás al mar.