Juzgado de Rancagua declara prescrita deuda tributaria de Comercializadora Cugat por más de $ 30.200 millones y ordena la “limpieza” de su historial financiero El tribunal determinó que el Fisco, a través de la Tesorería General de la República (TGR), perdió su derecho a exigir el pago al dejar pasar el plazo legal de tres años sin realizar las gestiones de cobranza correspondientes. Noticias destacadas El Segundo Juzgado Civil de Rancagua falló a favor de Comercializadora Cugat SpA, ordenando la prescripción de una deuda tributaria que superaba los $ 30.200 millones.

La justicia determinó que el Fisco, a través de la Tesorería General de la República (TGR), perdió su derecho a exigir el pago al dejar pasar el plazo legal de tres años sin realizar las gestiones de cobranza correspondientes. La resolución judicial libera a la empresa de una deuda arrastrada por casi una década, pues las obligaciones tributarias impagas correspondían a vencimientos (Formulario 21) registrados entre septiembre de 2010 y enero de 2017.

Durante este periodo, permanecieron bajo el control de los organismos recaudadores del Estado sin que se concretaran medidas de embargo o recaudación efectivas. Frente a la ausencia de cobros, Cugat solicitó por vía judicial, la extinción formal de estas obligaciones amparado en la tiempo transcurrido para el cobro.

“Se ha de declarar prescritas las acciones de cobro del demandado respecto a la deuda tributaria (...) por una suma total correspondiente a $30.232.487.243”, establece el fallo. La cifra considera la deuda neta original, además de los reajustes, los intereses y las multas acumuladas durante todo el período.

Plazo excedido El argumento radica en la inacción de la TGR para recuperar los fondos. En términos legales y económicos, cuando un acreedor (en este caso, el Fisco) no cobra una deuda en un tiempo determinado, esta caduca o “prescribe”.