“La inteligencia artificial es mi asesor financiero”: los pros y contras de esta herramienta Si está pensando en utilizar ChatGPT para resolver dudas sobre ahorro, deudas e inversiones, académicos y organizaciones advierten que, aunque éste y otros motores de IA pueden ser aliados para mejorar la educación financiera, también presentan riesgos técnicos, legales y de seguridad que son muy importantes de considerar. En las últimas semanas, las noticias de embargos a cuentas bancarias han vuelto a mostrar una cara compleja de la sociedad chilena: el elevado nivel de endeudamiento que afecta a miles de personas en el país.
Un reciente estudio de Criteria revela que un 64% de los chilenos declara tener deudas, porcentaje que aumenta entre las mujeres (68,5%) y disminuye entre los hombres (59,7%). El panorama se vuelve más preocupante al observar que, entre quienes mantienen compromisos financieros, un 33% afirma que sus deudas aumentan mes a mes, un 46% señala que se mantienen estables y sólo un 21% asegura estar reduciéndolas.
En un país donde la educación financiera sigue siendo una materia pendiente en las nuevas generaciones, muchas personas enfrentan decisiones económicas relevantes sin contar con orientación especializada. Por eso, ante preguntas como si es buen momento para pedir un crédito o incluso cómo organizar un presupuesto familiar, muchas personas están recurriendo a la inteligencia artificial para encontrar una respuesta.
Hoy no resulta extraño que alguien pregunte a ChatGPT, Gemini u otro asistente digital cómo ordenar sus finanzas, cuánto debería ahorrar cada mes o qué aspectos considerar antes de solicitar un préstamo. “¿Por qué se está convirtiendo en una fuente de consulta financiera?
Porque entrega respuestas rápidas, simples y disponibles en todo momento” Para Leal, muchas personas utilizan estas herramientas para entender conceptos financieros, comparar alternativas o resolver dudas básicas sin tener que acudir inmediatamente a un especialista. “La IA tiene la capacidad de traducir temas complejos, como créditos, inversiones, inflación o presupuestos familiares a un lenguaje mucho más cercano para el usuario”, explica.