Agricultores de La Araucanía exigieron esta semana aclaraciones a Santiago, luego de que el ministro de Agricultura, Jaime Campos, declarara en Radio Infinita que el sector tendrá que pagar por el uso del agua de riego. La declaración llegó sin detallar mecanismos ni montos, pero fue suficiente para encender la alarma en el gremio.

"Lo digo con todo cariño y respeto amigos agricultores: van a tener que cambiar el switch. No solamente ellos, todos. El agua es un recurso escaso, por tanto, hay que pagar su uso. Los agricultores, durante 200 o 500 años, no están acostumbrados a ello", afirmó el secretario de Estado.

La comparación que hizo Campos fue elocuente: "Habrá que ir buscando la forma, pero el uso, la disposición del agua, todo eso tiene un costo. No es como el aire, que aparentemente es infinita". La frase sintetiza un cambio de paradigma que el Gobierno busca instalar, aunque sin especificar aún cómo se traduciría en la práctica.

Sebastián Naveillán, presidente de los Agricultores de Malleco, solicitó al ministro que aclarara sus palabras. Pero al mismo tiempo abrió la puerta al diálogo: "Es por eso que llegó el momento que el Estado se ponga para poder buscar el desarrollo. Nosotros vamos a estar disponibles", señaló.

Las palabras del ministro llegaron en un momento de alta tensión en la región. Desde hace semanas, el gremio denuncia abandono y falta de apoyo para enfrentar distintas crisis. La protesta más llamativa incluyó a manifestantes que llevaron un ataúd como símbolo de lo que describen como la muerte de la agricultura en la zona.

El Gobierno ha respondido con una hoja de ruta que apunta a mejorar la tecnificación del riego y construir distintos tipos de embalses para garantizar agua para la actividad productiva. Campos también mencionó la necesidad de grandes obras hídricas bajo concesiones privadas, sin precisar montos ni plazos.