EN SU MAYORÍA SON INMUEBLES ADQUIRIDOS POR “HERENCIA VACANTE” Y CON SU VENTA SE RECAUDARÍAN UNOS US$200 A US$ 300 MILLONES Gobierno planea vender al menos 1.200 propiedades y economistas advierten que eso no resolverá la brecha fiscal 20.05.2026 EN SU MAYORÍA SON INMUEBLES ADQUIRIDOS POR “HERENCIA VACANTE” Y CON SU VENTA SE RECAUDARÍAN UNOS US$200 A US$ 300 MILLONES 20.05.2026 La medida anunciada por Hacienda busca agilizar el acceso a efectivo mediante la venta de inmuebles adquiridos por “herencia vacante” y de propiedades sin uso que estén en poder de los ministerios. El Ejecutivo estima que se obtendrán entre US$200 millones y US$300 millones.
Cuatro economistas explicaron a CIPER que la iniciativa no robustecerá drásticamente el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), ideado para equilibrar las finanzas públicas en momentos de crisis y que varió de US$8.148 millones en 2022 a US$3.913 millones en 2025. La solución pasa, según los académicos consultados, por llegar a un balance o superávit estructural presupuestario, o bien generar nuevos ingresos fiscales que se sostengan en el tiempo.
A fines de 2025, Chile alcanzó un déficit fiscal estructural de 3,6% del PIB, con una deuda pública de 41,7% del PIB, un nivel aún calificado como prudente por el Consejo Fiscal Autónomo. Créditos imagen de portada: Leonardo Rubilar Chandía / Agencia Uno.
Economistas de diferentes espacios académicos sostuvieron que, tanto la venta de propiedades sin uso que estén en poder de los ministerios, como la enajenación de 1.200 inmuebles que quedaron bajo administración del Estado por “herencia vacante”, no resolverá las brechas fiscales del Estado chileno. Y, a juicio de estos expertos, la enajenación de estos bienes anunciada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, debe ser pública, transparente y competitiva, si al final logra materializarse.
La medida, que permitiría una recaudación de US$200 millones a US$300 millones, supone, en la práctica, vender tanto los inmuebles que están en poder de los ministerios y que no tienen un uso definido, como enajenar todos los bienes raíces que el Estado tiene bajo su administración luego de adquirirlos por “herencia vacante”. Es decir, aquellos inmuebles cuyos propietarios fallecieron sin contar con herederos legales.