El Comité de Ministros rechazó este martes todas las reclamaciones ambientales presentadas contra dos proyectos de infraestructura y mantuvo sus Resoluciones de Calificación Ambiental, el instrumento que habilita legalmente su ejecución. Las iniciativas suman una inversión conjunta de US$1.510 millones.

El proyecto central de la sesión fue la Línea de Transmisión Eléctrica HVDC Kimal-Lo Aguirre. HVDC es la sigla en inglés para corriente continua de alta tensión, una tecnología que permite transportar electricidad a largas distancias con menos pérdidas que los sistemas convencionales. La obra contempla US$1.480 millones de inversión y se extenderá por 1.346 kilómetros, conectando las regiones de Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana.

Su función es llevar energía renovable, generada mayormente con sol y viento en el desierto del norte, al Sistema Eléctrico Nacional que abastece a la mayor parte de los chilenos. La brecha entre donde se produce la energía verde y donde vive la población es uno de los cuellos de botella históricos de la transición energética del país.

El segundo proyecto revisado fue las Obras Fluviales del Río Copiapó en el sector rural de Tierra Amarilla, provincia de Copiapó, región de Atacama. Con US$30 millones de inversión, busca mejorar la cuenca del río y construir obras de mitigación aluvional en quebradas que representan un riesgo directo para los centros poblados de la zona. Los aluviones son una amenaza recurrente en la región: el de 2015 dejó víctimas fatales y miles de damnificados en Copiapó y comunas aledañas.

La sesión de este martes fue la séptima del Comité de Ministros durante la administración del presidente José Antonio Kast. Con las decisiones de hoy, el órgano lleva 18 proyectos revisados desde el 30 de marzo, con inversiones destrabadas por más de US$8.500 millones. Participaron en la sesión la ministra de Salud, May Chomalí; la ministra de Energía, Ximena Rincón; y el ministro subrogante de Agricultura, Francesco Venezian.