Las críticas de Evelyn Matthei, exalcaldesa de Providencia y figura central de la derecha chilena, profundizaron las fricciones dentro del oficialismo. Sus cuestionamientos al plan de seguridad y al proyecto de reconstrucción ya marcaban distancia. Pero fue su afirmación de que en la derecha "no existe una coalición" la que encendió el debate con más fuerza.
El Gobierno respondió con rapidez. El ministro Martín Arrau, encargado del plan de seguridad, defendió públicamente la estrategia del Ejecutivo. Fue directo: emplazó a la exalcaldesa a informarse antes de cuestionar la iniciativa.
El cruce revela una tensión difícil de ocultar. Matthei tiene peso político propio dentro del sector, lo que hace que sus críticas no puedan ser ignoradas. Al mismo tiempo, el Gobierno no puede dejar pasar cuestionamientos públicos de figuras afines sin dar señales de firmeza.
La declaración sobre la inexistencia de una coalición fue la más incómoda. Reconocer esa fractura en voz alta, desde dentro del propio sector, alimenta un debate que las cúpulas prefieren mantener lejos de los micrófonos.
Arrau cerró con un mensaje directo hacia Matthei: que "se informe" antes de emitir cuestionamientos de ese tipo. No presentó cifras para respaldar el plan, pero la defensa fue suficientemente firme como para marcar una posición pública clara del Ejecutivo.
