“Nadie sabe lo que es”: estudio chileno busca replicar uno de los principales misterios del universo Una investigación liderada por académico de la U. Adolfo Ibáñez y publicada en el catálogo de "Nature" replicó el comportamiento de esta misteriosa fuerza tan, desconocida como predominante en el universo.

"Todos los años cambia lo que entendemos por energía oscura", dice. El universo, como uno podría suponer, se compone de muchísima materia diferente, pero la gran mayoría del espacio, algo así como el 70%, es ocupada por algo que nadie sabe bien qué es.

Tan misterioso es ese elemento que se le ha llamado energía oscura, una especie de fuerza que, según se descubrió a fines de los noventas, sería la responsable de que el cosmos permanezca en expansión acelerada. “La gravedad siempre es atractiva y por lo tanto uno esperaría que, tras la explosión del Big Bang, esa expansión se fuera frenando”, explica Felipe Asenjo, doctor en Física y profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez.

“Pero eso no es lo que pasa. Lo que observamos es que la expansión se está acelerando y no sabemos por qué”.

Una incógnita, eso sí, que se ha despejado matemáticamente —“si le agregas un término adicional a las ecuaciones cosmológicas”, señala Asenjo, “puedes ajustar los datos de las observaciones para explicar esta expansión”— pero que todavía no consigue medirse experimentalmente, a pesar de que la energía oscura es una de las principales obsesiones de la comunidad física internacional. Aunque en cosmología no hay cómo hacer experimentos —por ahora sigue siendo imposible replicar el universo en un laboratorio—, lo que se propone para estudiar conceptos como el de la energía oscura es usar “sistemas análogos”.