El calor está siendo un protagonista inesperado en el Mundial 2026. Un informe publicado esta semana por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) revela que 25 partidos ya se disputaron bajo condiciones de estrés térmico elevado, con la proyección de que la cifra alcanzará los 26 antes de que termine el torneo.

La advertencia se basa en el índice WBGT (sigla en inglés para Temperatura de Globo de Bulbo Húmedo), un indicador científico que no mide solo el calor ambiente, sino el estrés que el cuerpo humano experimenta realmente. Incorpora temperatura, humedad, viento y radiación solar, lo que entrega una fotografía más precisa del riesgo para jugadores y espectadores.

Según el organismo, 26 partidos del torneo enfrentarán condiciones de calor extremo en total, cifra que incluye instancias tan relevantes como los cuartos de final y la propia final. La FIFA no ha anunciado medidas concretas para mitigar el impacto.

El cambio climático opera como telón de fondo. Las sedes del Mundial 2026 se reparten entre Estados Unidos, Canadá y México, pero la gran mayoría de los partidos decisivos se disputarán en ciudades estadounidenses como Miami, Dallas, Los Ángeles y Nueva York, zonas donde el calor en julio puede alcanzar niveles peligrosos para la actividad física intensa.

La final está programada para mediados de julio en suelo estadounidense, coincidiendo con el período más caluroso del año en ese país. La FIFA no se ha pronunciado sobre las medidas específicas que adoptará para proteger a jugadores y espectadores, mientras el informe de la ONU acaba de poner sobre la mesa las cifras que justifican la preocupación.