La diputada Constanza Schonhaut (FA) solicitó el retiro de la urgencia del proyecto y, en conjunto con Irací Hassler (PC) y Carolina Cucumides (PS), presentaron indicaciones para resguardar el derecho a reparar frente a proyecto de propiedad intelectual. Advierten que la regulación de «cerraduras digitales» podría limitar la reparación de tractores, dispositivos médicos y sistemas tecnológicos esenciales Las diputadas Constanza Schonhaut (FA), Irací Hassler (PC) y Carolina Cucumides (PS) ingresaron un conjunto de indicaciones al proyecto de ley que regula las Medidas Tecnológicas de Protección (MTP), con el objetivo de resguardar el derecho a reparar, fortalecer la ciberseguridad y evitar que la normativa termine restringiendo usos legítimos de tecnologías que forman parte de la vida cotidiana.

Las MTP, conocidas también como «cerraduras digitales», son mecanismos que controlan el acceso a programas computacionales, software, firmware y sistemas incorporados en equipos y dispositivos y aunque originalmente fueron concebidas para proteger principalmente obras, hoy están presentes en maquinaria agrícola, dispositivos médicos, vehículos, electrodomésticos e incluso infraestructura crítica. Según las parlamentarias, la discusión no puede limitarse exclusivamente al combate de la piratería.

«Cada vez más bienes incorporan software y sistemas digitales. Si no existen resguardos adecuados, las personas dejan de ser propietarias plenas de lo que compran y pasan a ser simples usuarias autorizadas por los fabricantes», advirtió Schonhaut.

El impacto práctico es visible en diversos ámbitos, porque, por ejemplo, un agricultor puede verse impedido de reparar o diagnosticar una falla en su maquinaria sin la autorización del fabricante, mientras que pacientes que utilizan marcapasos, bombas de insulina u otros dispositivos médicos dependen exclusivamente de los servicios autorizados para acceder a información o realizar ajustes técnicos. Los problemas generados por este tipo de legislación ya se están discutiendo en Estados Unidos y la Unión Europea.

Por su parte, Hassler afirmó que «no podemos permitir que una regulación pensada para proteger derechos termine favoreciendo monopolios tecnológicos que obliguen a las personas a depender exclusivamente de los fabricantes. Por eso presentamos un grupo de indicaciones, entre ellas, la exención de medidas técnicas de protección para la reparación, que es defender el bolsillo y la autonomía tecnológica de las familias y del país».