Oposición acorrala al Presidente Kast por recortes en derechos sociales y pide salida de Quiroz Desde el oficialismo detentan una defensa poco entusiasta radicada sólo en Chile Vamos. Noticias destacadas La accidentada instalación del gobierno parece no darle tregua al Presidente José Antonio Kast y, en particular, los “errores comunicacionales” derivados de las medidas que evaluaría Hacienda respecto de programas sociales que se sugería “descontinuar”, pero que tras una de muchas aclaraciones, se definió que el término correcto es “reformular”.
En esta jornada se sumó la posibilidad de que la Pensión Universal Garantizada (PGU), política pública emblemática del expresidente Sebastián Piñera (RN), también sufra un recorte; y, por si fuera poco, se concretó la reducción presupuestaria del Ministerio de Desarrollo Social por $ 32.721 millones, lo que implica ajustes en varios programas de la cartera, a través de un decreto firmado por Quiroz. En este complejo escenario, en medio del cual el mandatario apeló, justamente, a que el suyo es “un gobierno que se está instalando” y a que “hay autoridades nuevas en los cargos y eso requiere un tiempo”, es que la presión de la oposición no sólo sobre el jefe de Estado.
Principalmente de quien es considerado su ministro de más confianza, el titular de Hacienda Jorge Quiroz, se comenzó a hacer más intensa. Parlamentarios del sector no han dudado en pedir su renuncia, ya sea directa o metafóricamente.
Entre otros, el diputado Jaime Araya (indep. PPD) ironizó con la situación, instando al mandatario a que “evalúe en serio descontinuar de funciones a su ministro de Hacienda” y el senador socialista Gastón Saavedra, exhortó directamente a Quiroz a que “dé un paso al costado, salga del ministerio de Hacienda”.
Incluso la Democracia Cristiana (DC), colectividad a la que desde la administración Kast intentaron buscar como aliada, debido a su aparente postura políticas moderada, ha mostrado una actitud absolutamente crítica en esta materia, al punto que el senador Iván Flores advirtió que “aquí hay una señal política brutal; rebajar miles de millones en programas sociales, mientras se impulsa una agenda económica que reduce ingresos fiscales con rebajas a los sectores más ricos, es una contradicción evidente. Aquí se está optando por ajustar a costa de las personas”.