Casi 9 de cada 10 empresas utilizan IA para sus operaciones, pero muy pocas la utilizan de forma correcta. Según el estudio realizado por Meetrep AI, el 88 % de las organizaciones utiliza inteligencia artificial en sus operaciones; sin embargo, solo el 5 % logra un impacto empresarial significativo.
En ese escenario, el informe State of AI in Business 2025, publicado por el MIT, el 95 % de los proyectos piloto de inteligencia artificial en empresas no se consolidan. La cifra no indica un fracaso de la tecnología, sino una brecha estructural, la adopción de la IA avanza a mayor velocidad que las capacidades organizacionales para implementarla correctamente, especialmente en estrategia, rediseño de procesos y gestión del cambio.
Uno de los problemas más frecuentes es que las empresas incorporan herramientas de IA sin rediseñar la manera en que trabajan. En la práctica, esto significa automatizar procesos antiguos en lugar de repensarlos, lo que limita significativamente el impacto en productividad y eficiencia.
“Las empresas no fracasan por falta de inteligencia artificial, sino por falta de adaptación organizacional”, explicó Patricio Fernández Roccatagliata, CEO y fundador de WiTI. A esto se suma que muchas veces los recursos no se destinan a las áreas donde se genera mayor impacto económico.
Varias organizaciones priorizan funciones más visibles, mientras que las principales oportunidades suelen estar en procesos internos y operativos. “Las organizaciones que logran resultados no necesariamente tienen mejor tecnología, sino una ejecución estratégica más clara y consistente en sus procesos”, agregó Fernández.