María José Abud: “La gradualidad propuesta es técnicamente correcta” Si bien la directora ejecutiva de Horizontal valora las indicaciones levanta algunas alertas. "El estudio de sostenibilidad comprometido en la indicación tiene una periodicidad mínima de cuatro años, lo que es insuficiente para los primeros años de funcionamiento del sistema".
María José Abud, trabajó directamente en el proyecto de ley que impulsó el segundo gobierno de Sebastián Piñera, primero como jefa de la División de Estudio del Ministerio de la Mujer y luego como subsecretaría. ¿Qué le parecen los cambios que introduce el gobierno para el proyecto de sala cuna?
Van en la dirección correcta, porque construyen sobre una propuesta que se ha venido discutiendo y perfeccionando durante los últimos dos gobiernos, y en torno a la cual se había logrado un consenso técnico y político bastante transversal. El hecho de que su implementación sea gradual, ¿podría generar un menor impacto en la reinserción de la mujer al mercado laboral?
La gradualidad propuesta es técnicamente correcta. El primer año se aborda lo más urgente para promover la contratación formal de la mujer: eliminar la discriminación que genera el sistema actual en torno a la trabajadora número 20, incorporando desde el inicio a todos los hijos e hijas de mujeres trabajadoras dependientes regidas por el Código del Trabajo.
Este modelo gradual permite además evitar uno de los mayores riesgos del sistema: que la demanda supere la oferta disponible de salas cunas inscritas en el registro, lo que podría generar escasez de cupos y presionar los precios al alza. Sin embargo, hay un aspecto que merece ajuste: el estudio de sostenibilidad comprometido en la indicación tiene una periodicidad mínima de cuatro años, lo que es insuficiente para los primeros años de funcionamiento del sistema.