José Antonio Kast llegó esta semana a Asunción con una agenda clara: hacer campaña por el Corredor Bioceánico Vial, el megaproyecto que busca coser por tierra los océanos Atlántico y Pacífico a través del interior sudamericano.
La visita, la primera oficial del mandatario chileno a Paraguay desde que asumió el gobierno en marzo pasado, coincidió con la XVIII Cumbre del Mercosur, bloque regional del que Chile participa como país asociado. Fue ahí donde Kast hizo su llamado explícito a Brasil, Argentina y Paraguay para que pongan como "prioridad" la ejecución de las obras.
"Hacemos los votos para que todos los países puedan llegar a tiempo con las obras civiles que se requieren para que no falte ningún puente", dijo el presidente ante el Congreso paraguayo, donde también se reunió con su homólogo Santiago Peña.
El trazado proyectado abarca unos 2.400 kilómetros: parte desde el centro oeste de Brasil, cruza el Chaco paraguayo, recorre las provincias argentinas de Salta y Jujuy, y desemboca en los puertos del norte chileno, específicamente en Antofagasta, Mejillones e Iquique. Una ruta que, dibujada sobre el mapa, traza una nueva geografía para el continente.
Para Paraguay, país sin salida al mar, el corredor tiene una dimensión transformadora: le daría acceso directo a los mercados asiáticos a través de los puertos chilenos. El propio Peña lo destacó en la conferencia de prensa conjunta que ambos mandatarios ofrecieron en el Palacio de López, sede del gobierno paraguayo en Asunción.
Kast describió el corredor como una "nueva perspectiva" de unión regional que forjará redes para impulsar el comercio entre los países involucrados. El presidente concluyó su agenda en Paraguay el miércoles y continuó hacia Uruguay el jueves.
