El ministro de Agricultura, Jaime Campos, provocó reacciones a nivel nacional tras declarar en Radio Infinita que los productores agrícolas del país deberán comenzar a pagar por el uso del agua para riego. Las declaraciones, recogidas por Diario El Día, generaron críticas inmediatas de dirigentes del sector.

Campos argumentó que la crisis hídrica que enfrenta el país obliga a construir grandes obras de infraestructura financiadas mediante el sistema de concesiones. Bajo ese modelo, los agricultores no podrían quedar al margen del costo del recurso. "Lo digo con todo cariño y respeto amigos agricultores: van a tener que cambiar el switch. No solamente ellos, todos. El agua es un recurso escaso, por tanto, hay que pagar su uso. Los agricultores, durante 200 o 500 años, no están acostumbrados a ello", sostuvo el secretario de Estado. La idea la remató con una comparación directa: el agua, dijo, "no es como el aire, que aparentemente es infinita".

La reacción no demoró en llegar desde la Provincia de Limarí, en la Región de Coquimbo, una de las zonas con mayor déficit hídrico del país. Mirtha Gallardo, presidenta de la Asociación Gremial de Comunidades Agrícolas de esa provincia, cuestionó las palabras del ministro. Las comunidades que agrupa ocupan el 25% del territorio regional y, según Gallardo, el tipo de declaraciones del titular de Agricultura genera preocupación genuina en el sector.

La dirigente precisó que el sector ya paga por el agua en diversas modalidades. Los camiones aljibe que abastecen comités de agua potable rurales y estanques individuales son financiados por el Estado, en cumplimiento del derecho humano al agua que consagra el Código de Aguas. Los accionistas de embalses y canales, además, costean la administración de celadores, personal y equipos en las asociaciones de canalistas. "Seguramente se está pensando en aumentar mucho más todavía esos valores", advirtió.

Gallardo tampoco dejó pasar la trayectoria del ministro. "A mí no me sorprende que este ministro pueda decir tal descabellada opinión", afirmó, recordando que Campos ya ejerció funciones como autoridad con anterioridad y que sus posiciones sobre el recurso hídrico son conocidas en el mundo agropecuario.

El debate sobre el financiamiento del agua lleva años abierto en Chile. La reforma al Código de Aguas, promulgada en 2022, modificó el sistema de derechos de aprovechamiento, pero no estableció mecanismos claros para costear infraestructura hídrica de gran escala. Varias regiones del norte y centro del país acumulan déficit pluvial desde hace más de una década, y proyectos de embalse y riego siguen a la espera de financiamiento en la cartera pública de obras.