El auge del entrenamiento ‘antilesiones’: “El ‘gym bro’ se mira en el espejo en vez de analizar cómo se siente” Hacemos cada vez más ejercicio, ¿pero lo hacemos bien? Una nueva generación de entrenadores empieza a prestar atención a detalles y circunstancias de cada cuerpo en vez de diseñar intensas tablas de ejercicios Eche un vistazo en la sala de musculación de cualquier gimnasio.

Por un lado están los gym bros (como popularmente se conoce a los hombres que priorizan, sobre cualquier otra cosa, un físico musculado, y presumen de él) que abogan por llevar el cuerpo al límite al entrenar. Por otro, quienes creen que terminar series y llegar al fallo (es decir, alcanzar el punto en el que el músculo se fatiga tanto durante un ejercicio que no es posible hacer una repetición más con la técnica adecuada) conduce a una lesión segura.

Es decir: el equipo antilesiones. Si bien es cierto que entrenar de manera conveniente para evitar lesiones es esencial, también lo es que el miedo puede mermar el rendimiento.

Por eso resulta fundamental gestionar el temor, tener en mente cuáles son las claves para practicar ejercicio de manera segura y cuáles son las lesiones más habituales. El impacto psicológico que tiene volver a entrenar tras una lesión está documentado.

Se estima que entre el cinco y el 19% de los atletas que han sufrido una lesión y han de volver a entrenar alegan s un estrés psicológico similar a quienes necesitan soporte mental tras sufrir un accidente. Otros estudios revelan que tener una lesión conduce a quienes practican deporte a la ansiedad, la depresión, la frustración, la tensión y una pérdida de autoestima que impacta en la manera en la que vuelven a entrenar.