Los Gobiernos de Chile y Paraguay suscribieron este miércoles tres herramientas de cooperación -un convenio para evitar la doble tributación, un memorando contra la trata de personas y otro de cooperación en seguridad entre sus ministerios del Interior-, al tiempo que se comprometieron a fortalecer la integración a través de una agenda común con base en el comercio y la seguridad regional. Los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países, Francisco Pérez Mackenna y Rubén Ramírez Lezcano, respectivamente, suscribieron hoy los acuerdos con el Presidente Kast y su homólogo paraguayo, Santiago Peña, como testigos.

Kast arribó a Paraguay el lunes para participar en la 68ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, un bloque al que Chile está asociado, y aprovechó la ocasión para cumplir su primera visita a Paraguay como mandatario. Tras la firma, el Mandatario dijo durante una declaración conjunta que las herramientas de cooperación constituyen "pasos muy importantes" para la integración, aunque sin ofrecer detalles.

Evitar doble tributación y evasión, y cooperar en materia tributaria Mientras que, en un comunicado de prensa, la Presidencia paraguaya indicó que el acuerdo tributario busca evitar que una misma renta sea gravada al mismo tiempo en los dos países. Este convenio también persigue prevenir la evasión y la elusión fiscal, además de "incorporar estándares internacionales que brindan mayor seguridad jurídica y previsibilidad" a los ciudadanos y empresas que desarrollan sus actividades económicas entre Paraguay y Chile.

En la misma nota, la Presidencia paraguaya informó que el acuerdo fortalece, asimismo, "la cooperación entre las autoridades competentes en materia tributaria" y fija los procedimientos para la resolución de conflictos o controversias. Kast resumió durante la declaración conjunta que este convenio "mejora las relaciones comerciales" entre las dos naciones.

Combate a la trata de personas En otro comunicado, el Gobierno de Peña indicó que el memorando de entendimiento para prevenir la trata de personas y asistir a las víctimas de este crimen establece la toma de "acciones coordinadas entre las instituciones competentes de ambos países" contra este flagelo. Esto contempla el intercambio de información y buenas prácticas, así como el desarrollo de programas de formación y capacitación.