Sebastián Silva Santiago de Chile, 17 abr (EFE).- Tras un mes del inicio del Gobierno de José Antonio Kast, el progresismo chileno enfrenta un escenario marcado por la "desorientación estratégica", la "falta de un relato común" y dificultades para articularse como oposición frente a un oficialismo que busca consolidar rápidamente su agenda, dijeron analistas a EFE. Si bien durante los últimos días los partidos de oposición han logrado cierto grado de coordinación para rechazar la denominada "megareforma", un paquete de cerca de 40 iniciativas que incluye rebajas de impuestos a las empresas y beneficios fiscales al capital, están lejos de "consolidar" una "visión común" de largo plazo.
Conformada principalmente por los partidos de Gobierno durante la Administración del expresidente Gabriel Boric (2022-2026), la actual oposición no cuenta con mayorías parlamentarias que le permitan contener de lleno las iniciativas del Ejecutivo, condición que les obliga a construir acuerdos, y a buscar cohesión interna y voluntad de diálogo para hacer efectiva su capacidad política. Antes del anuncio de Kast, al progresismo chileno se le vio "descolocado" por una estrategia de "copamiento mediático" impulsada por el Gobierno que recuerda a la del estadounidense Donald Trump, con una gran variedad de temas que no dejan espacio para una reacción ordenada.
Con las tensiones durante su paso por La Moneda aún vigentes, señalan expertos, a la oposición se le hizo más difícil contener la ofensiva de la nueva Administración. "La actual oposición nunca ha restado realmente articulada.
Incluso cuando fueron gobierno hubo tensiones en lo que se llamó las dos almas, el PC-FA (izquierda) y la exConcertación (centro-izquierda), aunque el ejercicio del poder tiende a aplacar las diferencias", comentó a EFE la académica de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Isabel Castillo. "En ese sentido nunca ha sido una coalición que se desarticuló y ahora debe rearticularse, sino que en realidad debe articularse por primera vez", subrayó, en referencia a que Boric incorporó a fuerzas de la exConcertación que no eran parte de su proyecto político original tras múltiples crisis de conducción durante sus primeros meses de mandato.
Aunque es esperable un tiempo de adaptación, subrayó la académica, "existen diferencias internas porque no hay un proyecto muy claro por parte del progresismo, un problema que existe no solamente en Chile, y falta ese elemento de unificación". "Ser oposición es más fácil, pero no es suficiente para tener coherencia, debes tener algo que te una más allá de rechazar al oficialismo.