El próximo miércoles 1 de julio entran en vigor las nuevas tarifas eléctricas en Chile, con un aumento promedio de 4,9% que se sentirá de forma muy distinta según la ciudad. Mientras en el norte algunas zonas registrarán bajas, en el sur el golpe es significativo: Valdivia acusará el incremento más alto del país, con un 23,4%, según cifras del distribuidor SAESA, seguida de Puerto Montt con un 21,7%.
Según informó BioBío Chile, la causa de este ajuste es el término de un descuento que estuvo vigente durante el primer semestre de 2026. Ese beneficio temporal tuvo su origen en dos problemas del pasado: los errores de cálculo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), entidad que fija las tarifas del sector, y la sobreestimación de activos que realizó Transelec, la principal empresa de transmisión eléctrica del país, lo que derivó en cobros excesivos a los usuarios durante años anteriores.
Javier Piedra, director ejecutivo de Fundación Energía para Todos y académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Concepción, lo explicó con claridad: "Al perder el descuento, naturalmente sube la cuenta de la luz". El ajuste afecta a las componentes de generación y transmisión, las mismas que se actualizan cada semestre.
Las diferencias entre ciudades responden a los contratos que cada distribuidora tiene con las generadoras y al peso de la componente de transmisión en cada zona. Así, mientras Arica bajará un 2,4% y Antofagasta un 1,3%, ambas atendidas por CGE, la Región Metropolitana pagará un 4,2% más con Enel como distribuidora. Rancagua, Talca y Concepción subirán un 5,3%, y Temuco llegará a 6,8% con Frontel.
El alza se hará efectiva formalmente una vez que la Contraloría General de la República tome razón del decreto de actualización de tarifas. Hasta esa fecha, las cifras por ciudad siguen siendo proyecciones.
