La vida de Jonathan Gjoshe cambió de manera irreversible tras ser apuñalado siete veces en un tren que atravesaba Cambridgeshire. El ataque lo obligó a reconstruir su carrera futbolística y su cotidianidad, mientras enfrenta la incertidumbre profesional y mantiene la esperanza de volver a competir al más alto nivel.

El ataque en el tren y la reacción inmediata El 1 de noviembre del año pasado, Jonathan Gjoshe, de 23 años, viajaba hacia Londres tras disputar un partido cuando fue agredido inesperadamente por un desconocido. “No estaba haciendo nada especial, solo viajaba en el tren.

De repente, alguien se abalanzó sobre mi hombro y me apuñaló”, relató a BBC Sport. PUBLICIDAD A pesar del dolor y el shock, logró saltar sobre una mesa y huir por el pasillo, alertando a los pasajeros: “Hay un tipo con un cuchillo, corran, me han apuñalado”.

Algunos creyeron que era una broma por la cercanía de Halloween, pero Gjoshe insistió y activó la alarma de emergencia mientras estaba empapado en sangre. La intervención de la policía y la asistencia de una pasajera permitieron que los paramédicos lo atendieran tras detener el tren en Huntingdon.

“Tras la cirugía, los médicos me contaron que las heridas atravesaron el músculo y rozaron un nervio. Tuve mucha suerte”, explicó el futbolista, quien debió ser trasladado varias veces de sala en el hospital ante el interés de los medios, según detalló a BBC Sport.