El Juzgado de Garantía de San Felipe formalizó a un padre de 55 años y su hijo de 24 por homicidio calificado, y decretó prisión preventiva para ambos. Los acusan de asesinar y calcinar a un adolescente de 17 años en Santa María, una comuna del Valle de Aconcagua, en la Región de Valparaíso.
La hipótesis del Ministerio Público apunta a una represalia por robo. Todo habría comenzado el 20 de junio, cuando la víctima supuestamente asaltó al hijo menor de los detenidos, un joven de 16 años. Al enterarse, el padre y el hermano mayor comenzaron a planificar cómo ubicar al adolescente para recuperar las especies robadas.
El fiscal Benjamín Santibáñez expuso ante el tribunal que los propios imputados reconocieron haber buscado personas que los ayudaran en ese plan. El 23 de junio, cerca de las 22.00 horas, localizaron al joven y lo subieron a una camioneta particular. Lo trasladaron hasta el sector de Rinconada de Guzmán, en Putaendo, donde fue agredido. Ese fue el último momento en que se le vio con vida.
La confesión de ambos imputados permitió dar con el paradero del cuerpo. Un punto crítico sigue sin resolverse: si la víctima fue incinerada estando viva o si la quemaron después de morir. "Eso es materia que debemos dilucidar a través de la autopsia que tiene que practicar el Servicio Médico Legal", indicó Santibáñez.
El alcalde de Santa María, Claudio Zurita, lamentó el hecho ante la prensa. "Estamos muy tristes, estamos consternados. Santa María está de duelo y llorando por uno de los nuestros que falleció", afirmó, y agradeció la rapidez con que actuó Carabineros en la detención.
La autopsia del Servicio Médico Legal, pendiente al cierre de esta nota, definirá si el adolescente fue incinerado estando vivo, dato que incidirá en la calificación definitiva del delito, investigado por ahora como homicidio calificado.