Los gatos, una de las mascotas más comunes en la casa de los chilenos, pueden provocar una infección que puede ser realmente grave en mujeres embarazadas. Sin embargo, los culpables de que esto ocurra siempre son sus dueños, que no mantienen una correcta higiene de su arenero.

Los gatos siempre se mantienen aseados. Cada vez que los observamos, están limpiándose y lamiendo su cuerpo para una merecida siesta.

Por lo mismo, cuesta creer que ellos sean los responsables de una compleja infección llamada toxoplasmosis, que se produce en parte por culpa de sus dueños. Toxoplasmosis Viviana Valenzuela, directora de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet), explica a BioBioChile que la toxoplasmosis se trata de una infección causada por el parásito Toxoplasma gondii que puede infectar a prácticamente todos los animales de sangre caliente, incluidos los humanos.

“Sin embargo, solo en los gatos y otros felinos puede completar su ciclo reproductivo completo, lo que los hace el ‘hospedero definitivo’ del parásito“, explica la experta. El sitio de salud ClÃnica Mayo complementa que esta infección a menudo se contrae por comer carne poco cocida.

En ese contexto, la experta explica que los animales de granja o caza se infectan con Toxoplasma gondii al ingerir ooquistes (estructura microscópica que algunos parásitos producen para protegerse y propagarse) del suelo o agua contaminada. En lugar de desaparecer del organismo, aquel se enquista dentro del tejido muscular del animal, formando lo que se llama quiste tisular.