Las detenciones ocurrieron desde la madrugada del domingo y se extendieron a Bagdad y varias provincias del país. Según la Agencia de Noticias Iraquí (INA), los arrestos se sustentan en las confesiones de Adnan al Jumaili, viceministro de Petróleo y director de la Compañía de Refinerías del Norte. El Gobierno iraquí no se pronunció oficialmente sobre la operación hasta el cierre de esta nota.

El detenido de mayor perfil político es Muthanna al Samarrai, líder de la Alianza Suní Al Azm en el Parlamento iraquí. Al Samarrai coordinaba las decisiones clave de los bloques parlamentarios suníes y llegó a presentarse como candidato para presidir el Parlamento. Su arresto representa el alcance más alto de la campaña anticorrupción desde que Ali al Zaidi asumió como primer ministro en mayo pasado.

Al Zaidi, tecnócrata sin militancia en partidos tradicionales, prometió desde el inicio de su mandato combatir la corrupción como prioridad de gobierno. Irak figura sistemáticamente entre los países más corruptos del mundo según Transparencia Internacional, pese a que sus reservas de petróleo lo sitúan entre los mayores exportadores de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo).

La operación se produjo el mismo día en que el canciller iraní, Abás Araqchí, aterrizó en Bagdad en visita oficial. Al Zaidi viajará próximamente a Washington para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.